Malvinas Hoy

                  Seis horas después de abandonar el aeropuerto de Santiago y previa escala en puerto Mont, el avión de Lan Chile, pisaba el suelo que hoy administra y explota la corona británica.

                  Un punto estratégico en el Cono Sur; "Nuestras Islas Malvinas".

                 Por supuesto, a Malvinas se llega vía Chile y trabajan en la isla casi 300 chilenos la mayoría repartidos en tres bares, dos hoteles y el único supermercado, contra apenas unos tres o cuatro argentinos. No hay peruanos, ni uruguayos, ni brasileros.

                 Pero vamos al tema: En el avión, viaja Ernesto Alonso, platense, que visita las islas después de 24 años de haber sobrevivido al hambre, al frío y a un sangriento enfrentamiento donde vio morir a amigos de la infancia y compañeros ocasionales o desconocidos compatriotas, en la posición de avanzada que ocupaba en la colina de Monte Longdon junto a sus compañeros del  Regimiento 7 de La Plata.

                 El escarpado Monte Longdon, tiene 215 metros de alto, aproximadamente 1600 de largo y solo 200 metros de ancho en algunos sectores. Allí tuvo su bautismo de fuego su regimiento, el 11 de junio de 1982, después de esperar a los ingleses durante 64 días metidos en los gélidos pozos, para librar una de las batallas decisivas de la contienda.

Ernesto Alonso,

recorriendo el cementerio en Darwin, sobre 230 tumbas,

hay 108 sin identificar. En esas, la placa dice:

 "Soldado argentino solo conocido por Dios".

Uno de los proyectos que promueven los centros

de ex combatientes, como el CECIM, adonde

 pertenece Alonso, apunta a que el Equipo de Antropología

 Forense realice estudios en el lugar

 para identificar los 108 cuerpos. 

              Ernesto Alonso, pudo identificar los lugares donde están sus amigos, como Dante Pereyra, con quien compartió días felices desde la infancia y lo perdió para siempre en Monte Longdon.

              Después de recorrer lugares clave de las islas, como Bahía Ajax en el estrecho de San Carlos, la zona de Goose Green y su propia trinchera, donde encontró "hasta las piedras en el mismo lugar", Alonso nos cuenta que estos mismos lugares hoy son visitados por multitudes de turistas que llegan en lujosos cruceros. "Ellos viven como en Disneylandia" nos dice:  debido a las diversas subvenciones que les otorga el Estado británico. Solo las regalías de pesca de los 300 barcos operando en la zona, dejan anualmente más de 30 millones de dólares, con lo que se mantiene el sistema de salud, la educación, la policía, la asistencia social y la base militar de unos 1500 hombres estables, entre otras cosas.

La Base Británica hoy.

Desde allí se monitorea todo el Cono Sur.

               En Malvinas, es mas barato un Land Rover que en Inglaterra, también el combustible. Los jóvenes que quieren estudiar en una universidad pueden hacerlo totalmente gratis en Londres. Los Kelpers de hoy son considerados ciudadanos británicos de primera en contraste con la situación en 1982, cuando la corona pensaba retirarles la ciudadanía británica y eran evidentemente por su situación ciudadanos de segunda. Actualmente los malvinenses alcanzaron la autosuficiencia económica y gozan del segundo PBI per cápita más alto del continente americano (32.000 dólares) apenas superado por los Estados Unidos con 41.000 dólares.  Compárese con ,Brasil (3.090), Argentina (3.720) Uruguay (3.950), Costa Rica (4.670),  Chile (4.910), México (6.770), Superior incluso a Canadá con (28.390).

               Ya descubrieron petróleo y ahora comenzaran a sacar oro en la zona de Goose Green. De modo que Malvinas hoy no le cuesta nada a la corona británica y pronto le dejaran suculentas ganancias al imperio. Cada ciudadano recibe hoy la libra diaria que les otorga el gobierno de la isla (365 libras al año). Los chilenos que cumplen diversas tareas en las islas llegan con un contrato y a los tres años de trabajo ininterrumpido pueden acceder a la residencia.

               Pero para los pocos argentinos que van a Malvinas, los números son diferentes: Un porrón de cerveza, cuesta 1 libra ( 6 pesos) y una cena para una persona 20 libras (120 pesos). 

Fotografía en proceso de recuperación.

La misma calle:

Ayer (1982), Los argentinos esperan después de la rendición, para ser repatriados en el Canberra británico.

Hoy (2006), Ernesto Alonso, cierra un ciclo. Ha vuelto a Malvinas.

 

Combatió, vio morir a sus amigos, sufrió hambre, frío, miedo, y a 24 años de distancia,

nos dice:  Fui al lugar cuya soberanía "debemos recuperar".

Aquí, rememorando junto a algunos objetos traídos desde las islas.

¡UNO, DE LOS VALIENTES QUE DEBEMOS RESPETAR!