¡La Culpa de un Pueblo!

Por: Pedro Lapido Estran

                            

                            Malvinas fue una guerra que los argentinos "pelearon".  649 muertos en combate y 101  por secuelas de la guerra, así lo demuestran. De los cuales, si descontamos los 323 hombres fallecidos en el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano, (no porque corresponda descontarlos, sino para una demostración matemática), tenemos una cifra de 326 hombres fallecidos en el enfrentamiento directo con las tropas inglesas.

                    ¿Por qué hago esta cuenta? Pues para resaltar la cifra de los hombres que se suicidaron después de la guerra.  ¡352!. Más de los caídos en combate. Y si agregamos los héroes del Belgrano (que es lo que corresponde), son más de la mitad de los caídos en combate.

                      Y si de los 649 más los 101, puede haber muchos culpables; de estos 352 solamente hay uno; y es el pueblo Argentino.

                     El pueblo Argentino, por confundir una guerra, con un partido de fútbol, adhiriendo incondicionalmente a ella al principio (pese a la poca fiabilidad de los conductores), para mostrarse después de la derrota, estúpidamente triunfalista. Por aceptar sin protesta la deliberada desmalvinización, planteada por los ingleses y acatada a rajatabla por los gobiernos militares siguientes y a posteriori, hasta por los gobiernos democráticos. Convirtiendo a los héroes que pelearon por todos en parias sociales, no escuchados en sus reclamos, ni en sus sufrimientos, dando absoluta y totalmente la espalda a aquellos a quienes debieron abrazar, escuchar y acompañar en sus justas reivindicaciones.

                      El Pueblo Argentino es culpable. Y hoy, 24 años después, esta pagando la culpa de su  egoísmo. Porque haberle dado la espalda a los héroes, es haberle dado la espalda a la patria. Y la prueba, es haber contemplado en los años siguientes, como dieron apoyo a los canallas que asesinaron a los viejos  pagándoles un salario de hambre, (situación ante la cual también dieron la espalda)  como aceptaron los despidos masivos subiéndose al barco del libre mercado, como observaron callados el desmantelamiento de la Industria Argentina porque comprar Taiwán era más barato, y como aprovecharon satisfechos hasta el hartazgo la famosa paridad peso/dólar que los promocionó por el mundo con el famoso "Déme dos".

                       Bueno, el país se ha ido. Ya poco queda que lo individualice como tal, Vivimos (acompañando al libre mercado), la falacia más descomunal inventada por los poderes económicos, (que son los mismos que hoy propugnan y alimentan las guerras de ¨liberación¨) que es la de prepararnos para trabajar en un sistema que ya no se asienta sobre el trabajo.

                       Se ha cumplido el deseo de Winston Churchil (nieto) que en 1982, poco después de terminada la guerra, dijo en el Parlamento Ingles: "A los Argentinos hay que revolcarlos en el barro de la humillación" (Lo que este hijo de Lord, no sabia, era que los mismos Argentinos lo iban a ayudar)                 

                       Por eso tal vez, algunos argentinos, nos empeñamos en reivindicar a los hombres que 

 - con su vida - defendieron hace 24 años, "NUESTRA DIGNIDAD".