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 "LIBERTAD:"

 

¿Utopía, Entelequia, Ilusión, Mentira?

 

"La Libertad Guiando al Pueblo"

Eugene De Lacroix

Por: Pedro Lapido Estran

  

Este cuadro de Dé Lacroix - sobre la libertad - es la imagen artística sobre el

   tema, que más me ha impactado a lo largo de mi vida.

     Siempre me pregunté ¿por qué?, y termine concluyendo que es debido a la

     vida que representan los turgentes senos de la joven mujer,

 que avanza airosa sobre un reguero de muerte.

Creo que por eso me atrapa tanto. Es porque relaciona la libertad con la vida.

Mucho se ha escrito y hecho sobre y por la libertad a través de la historia;

Mucho se ha leído, pensado, advertido y vivido también en relación a ella.

Pero yo sigo pensando si en realidad existe o existió alguna vez

en la sociedad humana.

 

                 He tenido la suerte tal vez, de transcurrir mi juventud en el ámbito de una época, donde había ideologías e idologías, proyectos, sueños y ambiciones que comenzaban a plantearse a muy temprana edad.

                Donde todavía se preguntaba el ¿qué quieres ser cuando seas grande? y hablábamos de SER y no de HACER ni de TENER, y  nos informábamos (o tratábamos al menos) para discutir - porque se discutía - sobre distintos temas que nos parecían importantes.

               ¿Es que vamos por aquello de "todo tiempo pasado fue mejor"?. NO, simplemente fueron diferentes.

               Pero lo cierto es que entre las cosas que discutíamos yo mantenía algunas posiciones en las que tenía a muchos en contra. Y una de ellas era:

               ¿La Revolución Francesa, sirvió para algo"? Y todos decían: Sí porque sentó las bases de la libertad, la igualdad y la fraternidad en el mundo y demostró que se podía abolir el absolutismo. Y yo decía: ¿Sí?, el absolutismo de quien: ¿del rey, de Marat, de Dantón, de Robespierre, de Napoleón, o del mismo Fouché?

              Y me llovían insultos diciéndome que yo no entendía como se habían desarrollado los acontecimientos de la revolución y como se habían ido decantando hasta llegar a...

              ¿Hasta llegar a que? -respondía yo- ¿hasta llegar al regreso al poder del hermano del rey depuesto, a quien le fue entregada Francia por un cretino genio tenebroso como Fouché, a cambio de un puesto en el nuevo reino? Fue el único de los revolucionarios a quien la revolución le dejó algo más que la muerte, siendo el  infame, que recibió en sus manos la abdicación de Napoleón para entregarle Francia al nuevo rey. ¿o no?)

               ¿Cuantas muertes, cuanta sangre, cuantas lagrimas, se hubiera evitado Francia, si después de derrotar a un rey malo, hubiesen exigido que suba al trono un rey mejor, que contemplase las necesidades del pueblo, y no lo que hicieron, que fue poner el poder en manos de turbas de patanes, cuya mayor manifestación fue el asesino Robespierre, para terminar poniendo a Francia en manos de un emperador?

                A esta altura de los acontecimientos, ya me llovían también los golpes -ciertamente en broma- y uno hablaba del genio militar de Napoleón Bonaparte, de que hubiera sido de Francia sin él, de que las ideas de la revolución se esparcieron por el mundo, cambiando la sociedad humana etc. etc.

                Y yo les respondía que había países que aún eran reinos y no habían necesitado nunca una revolución. La discusión se hacía entonces interminable y la esgrima de argumentos se sofisticaba.

 

 

Cuadro que representa la toma de la bastilla el 14 de Julio de 1789 

     acción con la cual comienza en los hechos la Revolución Francesa.

   A partir de ahí, el poder pasa de mano en mano en medio

de ríos de sangre, en nombre de la libertad.  

  La Asamblea - La Comuna - La  Convención - El comité de Salvación Pública, 

Jacobinos y Girondinos, todos con derecho de vida y muerte sobre los demás.

   De los muchos y entre los más famosos, Marat, Dantón y Robespierre

 son víctimas de su propia creación. Solo Fouché, el genio más tenebroso

que diera la época, logra sobrevivir a la revolución y al dominio Napoleónico,

 hasta llegar a participar en el gobierno del nuevo rey Luís XVIII.

  Arquetipo de falaz  y traidor es el personaje mas adecuado

a estudiar para comprender en toda su dimensión los efectos de una

revolución que se vendió al mundo en nombre de la libertad.

 

 

                 Hoy, la falta de interés de los jóvenes en la edad que nosotros teníamos, por definir alguna circunstancia parecida, es total. Duele observar como circunscriben su vida a algunas cervezas tomadas más por habito social que por deseo personal, a alguna droga que los euforice sin sentido de aplicación, como no sea ayudarlos a ignorar una profunda frustración y hasta a una sexualidad de acceso tan fácil como pobre y mecánica.

              En una paradoja brutal, poseen las mas sofisticadas posibilidades de comunicación, (hoy mis discusiones de adolescente se podrían realizar a nivel mundial) pero se encuentran  imposibilitados de entender y de entenderse en profundidad, debido a la limitación impuesta a la lengua, al intelecto y al pensamiento racional por el digitado facilismo de moda. ¿Que quiere usted, amistad, pareja, pornografía, erotismo, moda, vanidad? No piense, ni imagine, ni se esfuerce, solo marque tal número en su celular, que de paso engrosara las arcas de quien le cobra la señal. ¿O acaso quiera ser famoso y reconocido? Bien, no estudie música, ni canto, ni danza, ni actuación, no busque formación. Simplemente haga cola o busque un intermediario y anótese en un reality show. Solo tendrá que prostituirse o avergonzarse públicamente, o demostrar que usted es capaz de realizar las mayores audacias ante las cámaras, para satisfacer el voyeurismo oculto de la audiencia, mentir, traicionar, herir y vender sobre todo VENDER.

               Y esto por paradójico que sea, es fruto de una libertad mal entendida o mejor dicho mal enseñada. Porque de echo, ellos no son enteramente culpables. Pues heredaron un ámbito y un sistema que los instruye y los amaestra para sobrevivir en un medio rígidamente controlado por los poderes políticos y económicos que no los educa para vivir y mucho menos para vivir en libertad. Por eso se permite el desorden y el libertinaje social, para que no puedan advertir que no son libres

              El opuesto de libertad, como sinónimo es esclavitud, sin embargo en la historia ha habido esclavos, libertos y hasta eunucos, que disfrutaron de libertad y de poder mas que nadie. Basta con repasar la historia de Roma entre otras para encontrarlos. Mientras miles de hombres supuestamente libres vivieron como esclavos su vida entera.

              Esta debe ser una de las causas por las que se mal enseña la historia, porque hay demasiados ejemplos en ella para despertar las mentes ágiles y hacer que un individuo pase de su condición de  instruido y domesticado a la de educado y libre pensador. Bien, y cual sería la diferencia:

               La libertad absoluta no existe ni podrá existir nunca para un individuo que habite un núcleo social, sin una docencia adecuada que le permita comprender, que la única forma de vivir en libertad, es que todos los habitantes sean libres y para que eso suceda cada uno - por decisión propia - debe limitar su libertad. Comprender que esta llega   hasta donde comienza la del vecino, porque de llevarla más allá sobre cualquier base de poder o de fuerza significa coartar la libertad del otro y entonces la sociedad en que habita dejará de ser libre -y el también- porque pronto aparecerá otro que intente realizar con él, lo que él hizo con el vecino.

               La adecuada docencia debe hacerle comprender al individuo la enorme responsabilidad que significa manejar la libertad, dejando en claro que las limitaciones que el mismo imponga a sus actos en relación con sus vecinos serán la férrea base que los mantenga a todos viviendo en libertad.

                El individuo que no sea capaz de aprender esta regla simple y lógica no puede vivir en una comunidad organizada, debe irse a vivir a las montañas y allí intentar practicar la libertad absoluta si los osos y los lobos se lo permiten.

                Y aquí viene la explicación de por qué nunca estuve de acuerdo con la revolución Francesa. La práctica de la libertad no es para patanes, sino para gente educada y racional capaz de auto limitarse en sus actos en beneficio de la comunidad. Y los hombres que mas actuaron en la revolución mencionada eran hombres instruidos, pero amaestrados por los intereses de la época. (Marat, médico - Danton y Robespierre, abogados - Fouché, profesor de teología) Ninguno de ellos pudo comprender que estaban asesinando lo que pregonaban. De los tres primeros, tal vez Danton pudo advertirlo algo tarde y así les fue. Y si Fouché lo advirtió, por su condición nunca lo dijo.

                Los mismos postulados de la revolución fueron falacias: "Libertad, Igualdad, Fraternidad", siendo que la libertad es imposible si el hombre no es educado para practicarla. La igualdad, es una quimera que va en contra de la misma naturaleza, ya que en ella, "la igualdad es la muerte". Siempre habrá diferencias, porque los hombres "son diferentes". A lo que podemos aspirar con derecho es que el último de la lista; el menos inteligente, el menos esforzado, el menos intelectualizado, en fin, el menos "apto", tenga un lugar digno dentro de la sociedad que habita. Y luego, la Fraternidad; ("Unión y correspondencia entre hermanos o aquellos que se tratan como tal" ) dice el diccionario. Bueno, la inexistencia de este tercer postulado en el contexto de la revolución francesa no puede ni discutirse, ya que todos se mataron entre sí, por intereses espurios en la mayoría de los casos. 

                 Por mi parte, sigo relacionando a la libertad con la vida, y jamás podré aceptarla con hambre, con ignorancia, con contubernios, con castas dominantes y gente sometida. Con puestos de trabajo cautivos y planes prebendarlos, con un medio social que reniega o ignora las trayectorias de vida de los hombres, sometiéndolos a la miseria en el ocaso de sus vidas.

                 SOY LIBRE, SI VIVO, y para vivir debo trabajar, comer, vestir, aprender, expresarme, escuchar, disfrutar, respetar, ser respetado; si no es así, ALGUIEN ME ESTA VENDIENDO UNA MENTIRA.

 

Pedro Lapido Estran

Escritor y poeta Argentino

Director de: www.elarcadeple.com