Volver a Cuentos

PEDRO LAPIDO ESTRAN

FIRE FIGHTER

Fire Fighter

Sobre las costas Atlánticas de Francia,

 una madrugada del año 1944.

        Las aguas del Canal de la Mancha, quedaron detrás de la cola del avión. El motor ronroneaba suavemente y el "Spitfire" (1), se desplazaba por el aire adentrándose en el Continente. El cielo estaba límpido y el Sol en poco tiempo reflejaría su luz sobre la pintura del fuselaje. Hubiese sido un placer volar esa mañana sobre Francia, en otras circunstancias.

               El Teniente Kay, de la Real Fuerza Aérea, hizo una seña a sus numerales inmediatos de derecha e izquierda; Había que trepar, ascendiendo lo más que pudieran sin perder de vista a los bombarderos que volaban más abajo. Era la única previsión que podía tomarse contra los nuevos aviones cohete Alemanes.

            El "Messerschmitt 163" (2), un engendro gordo con apariencia de pescado, que los superaba en velocidad y que alcanzaba una altitud increíble para la época; por eso siempre atacaban desde arriba y si los encontraban a ellos en la misma línea de tiro que a los bombarderos, los resultados del ataque podían ser demoledores. A veces, atacaban primero los Messerschmitt 109 (3), que eran lo bastante eficientes como para que los Spitfires tuvieran que dedicarse de lleno a ellos y en medio del combate entre cazas, aparecían los 163 (de poca autonomía) concentrando su fuego sobre los bombarderos.

           Kay Se preguntaba: ¿Es que estos Alemanes no dejarían nunca de inventar nuevos artilugios para mantener la guerra?

           Primero fue la V1 (4) , después la V2  (5),  ahora el 163 y ya se comentaba que los servicios de inteligencia habían detectado las pruebas de otro avión cohete, aparentemente bimotor. Pero, por el momento con el 163 era suficiente. De modo que volaban sin utilizar la radio y con los ojos recorriendo el cielo por arriba de ellos.

           Así fueron pasando los minutos y con ellos, se alejaba la protección de los territorios costeros, ya ocupados por los Aliados. Ahora volaban sobre suelo Alemán y pronto se darían cuenta de eso.

          Al rato, una multitud de explosiones, ocupó el espacio a su alrededor; eran las defensas antiaéreas de tierra, contra las cuales no había nada que hacer como no fuera desear que los artilleros tuvieran mala puntería. Algunos bombarderos fueron levemente tocados; Un Spitfire perdió un ala y se precipitó envuelto en llamas, luego; nuevamente el silencio.

          De pronto, un sonido diferente ocupó el aire; era el silbido que anunciaba a los aviones cohete. Intentaron girar para esperarlos, pero fue en vano; descolgándose de las alturas, tres 163 pasaron entre ellos ametrallándolos y concentraron su fuego sobre los bombarderos. Resultado: tres cazas abatidos y tres bombarderos.

         Kay lanzó su avión a toda velocidad detrás de uno de ellos, pero el piloto del avión cohete conocedor de su ventaja, trepó inmediatamente para desprenderse de él sin mayores molestias. Pronto llegaron al techo de altura máximo del Spitfire y Kay tuvo que nivelar para evitar que el aparato reviente.

         En eso estaba, cuando algo inusitado sucedió: Junto a las puntas de sus alas, acompañando al avión, volaban dos luces rojas de encandilante fosforescencia. Eran dos bolas ígneas que mantenían una distancia constante.

        Movió las alas y las bolas se movieron con ellas, hizo un tirabuzón y allí seguían; no afectaban al avión, solo permanecían. Al fin, decidió seguir volando hacia el mar, preguntándose que nuevo invento Alemán era éste y que función cumplía.

       Atrás, el Comandante Ludwing Walker de la Fuerza Aérea Alemana, As de la guerra con más de 15O aviones enemigos abatidos; nivelaba a 8OOO metros su 163, seguro de haber perdido al Inglés que lo perseguía.

       Apagó el motor cohete y se dispuso a planear hasta su Base iniciando el momento más riesgoso de la misión; descender sin propulsión siendo fácil blanco de los Aliados si estos lo descubrían en su trayectoria. El avión era una verdadera bomba volante, mientras quedara en sus tanques parte del peligroso combustible que consumía. Pero el prefería reservárselo y correr ese riesgo, antes que dejarse cazar como un pato por los Spitfires Ingleses o los Mustangs Americanos. Mientras, aguardaba ansioso la puesta en servicio de los nuevos Messerschmitt 262 Biturbo reactores (6) , nueva maravilla de la ingeniería Aeronáutica Alemana, sin parangón por ahora entre las fuerzas aéreas aliadas. Lamentablemente - pensaba - tal vez estuvieran disponibles demasiado tarde.

        En eso estaba, cuando dos esferas de encandilante luz roja aparecieron de repente y se situaron a ambos lados de la cabina. Los condicionados reflejos del As, reaccionaron inmediatamente. Escoró un ala, ante lo cual el avión descendió de golpe. Las luces, siguieron en el mismo lugar. Encendió el motor cohete y el 163 saltó hacia adelante. Se lanzó en picada e hizo un tirabuzón; Las luces permanecieron donde estaban. Apelando a su destreza, hizo un looping espectacular, aprovechando la última potencia de su motor cohete. Las luces, como molestas por su insistencia, se corrieron simultáneamente hacia el parabrisas, obligándolo a cubrirse parcialmente los ojos por su cegadora luminiscencia.

         Ludwing, derrotado y ya sin combustible las dejó hacer, preocupándose sólo por dirigir el avión hasta su base.

        Más tarde, el piloto Inglés descendía sobre la campiña de bretaña, preguntándose si lo que había visto era cierto o estaba sufriendo fatiga de combate. Cautelosamente interpeló a otros pilotos y así se enteró de que no era el primero en verlas, muchos de sus compañeros se habían cruzado en vuelo con las " luces inteligentes ", como las llamaban algunos o los Firefighter" (combatientes de fuego) como se inclinaban a llamarlas otros.

        Más allá del Rhin, el As Alemán contemplando al 163 detenido en la pista, se preguntaba lo mismo, pero sin hacer comentarios.

        En el cielo mientras tanto, las bolas de fuego, que no eran Aliadas ni eran Alemanas; aparecían y desaparecían vertiginosamente, observando el desatino de la guerra por disposición de una inteligencia y un poder no determinado por los hombres. ( !?)

1)  Avión de caza Ingles de excelentes prestaciones durante la segunda guerra mundial.

2)  Avión cohete Alemán de gran altura y mayor velocidad que los aviones aliados en servicio.

3)  Avión de caza Alemán de similares prestaciones que el Spitfire Ingles.

4)  Bomba volante parecida a un misil con alas, de gran efectividad, con la cual los alemanes

     bombardearon Londres.

5)  Cohete bomba Alemán. Primero de éxito en la historia.

6)  Primer avión a reacción efectivo construido en el mundo. Llegó a operar con éxito contra la aviación

     aliada, solo que era demasiado tarde para lograr cambiar el curso de la guerra.