DAVID TINKER

  Un digno oponente.

  Héroe Británico

Por: Pedro Lapido Estran

            

            A 24 años de distancia he conocido las cartas escritas por DAVID TINKER, joven marino ingles, de veinticinco años de edad, tripulante de la fragata británica, Glamorgan en aguas de Malvinas.

           La nave fue alcanzada por un misil exocet, arrojado por tropas argentinas desde un lanzador improvisado, el día anterior a la capitulación argentina, cuando -algo mas libre de la amenaza aérea argentina-, acosaba con sus cañones a las tropas del regimiento 25 y otros, apostadas en zona del aeropuerto de Puerto Argentino.

           Los conceptos vertidos por David en esas cartas, nos muestran a un joven noble, racional y objetivo, que tenía muy clara su participación en una guerra absurda, que se libraba "por un principio entre dos dictaduras", según su severo juicio critico. No comprendiendo el porque de una guerra para "defender" unos isleños a los cuales la corona tenía previsto en un futuro inmediato-entre otras cosas- quitarles la ciudadanía británica. Estaba convencido de que se hubiera podido arreglar todo por vía diplomática y obviamente no sabía, como tampoco lo sabíamos nosotros que la decisión tomada por su primera ministra obedecía a intereses que nada tenían que ver con los patrióticos.

         Pero también tenía muy claro, que su misión era combatir contra los argentinos con la mayor eficiencia, para vencerlos rápidamente con el menor costo de vidas, y así lo hacía.

        Sabemos que eso no fue posible, y él mismo en sus cartas va expresando el asombro que le producen las altas perdidas navales británicas y manifestando sus criticas a las falencias de sus mandos que no supieron prever la capacidad de un enemigo al que por haber menospreciado, no se equipo a las naves con la totalidad de los equipos que eventualmente se necesitaban. (por ejemplo radar de advertencia temprana, contra ataques aéreos)

       Los argentinos debemos manifestar que seguramente nuestras críticas son aún mayores hacia nuestras falencias. 

        David, no odiaba a los argentinos y me animo a manifestar que la mayoría de nuestros hombres, tampoco odiaban a los británicos. Pero la guerra es la guerra y su mayor tragedia es la muerte, aunque no  es la única.

       El último exocet disparado por las fuerzas argentinas desde tierra, dio de lleno en la cubierta de vuelo donde trabajaba David, acabando con su vida, un día antes del final de la guerra y terminando así con el intenso cañoneo que asolaba y diezmaba a nuestras tropas en el aeropuerto. "Paradojas de la guerra".

     Esta página se elabora como el homenaje de un argentino a un héroe de guerra británico, que combatió sin odios a un enemigo obligado, cumpliendo con las obligaciones que como militar le exigía su patria y que seguramente se parece a muchos otros hombres nobles, de ambos bandos. 

     Dirigida a quien la vea en Gran Bretaña. Su padre Hugh, su Madre, su esposa Christine, sus amigos:

    Reciban las condolencias y la admiración de un argentino, que ama a su Patria, que hubiera combatido contra los británicos en las islas Malvinas hasta morir, pero que sobre todo, ama la nobleza, la justicia, la racionalidad y el heroísmo en los hombres, sin distinción de credos ni nacionalidades.

     Mi sincero homenaje:   PLE.